Vas en el auto, todos están hablando, hay música, conversaciones, risas y lo único que escuchas son tus pensamientos retumbando en tu cabeza una y otra vez.
Preguntas sin respuestas, memorias, piezas de rompecabezas que no cuadran.
Tus recuerdos inundan tu mente de tal manera que comienzas a imaginar que pudo haber sido.
Creas tu propia película, tus personajes, tu ambiente, tu guion y tu final.
¿Por qué escoger un final si mi historia apenas está comenzando?
Comienza desde el momento en que deje de ser yo para comenzar a ser Legna, la hija, la hermana, la amiga.


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